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La Casa Lila de Arenys

He hablado con anterioridad de pueblos, de lugares abandonados, de hospitales, todos estos sitios que alguna vez fueron habitados por el ser humano y que ahora se encuentran olvidados, vacíos…

Los hogares, no son sólo edificios, son retazos de nuestra vida, espejos de sus habitantes, receptáculos donde vamos guardando ilusiones, desengaños, penas y alegrías, nuestra vida misma. Y, sin darnos cuenta, los vamos cargando día tras día de toda nuestra esencia.

Una casa, en sí, no tiene alma, simplemente es un edificio, similar a cualquier otra edificación. Pero “nuestra casa”, nuestro hogar, posee todas nuestras cualidades, es un lugar “humanizado”. Si sus moradores están alegres, será un lugar alegre, luminoso, lleno de vida, y los que entren allí se sentirán igualmente alegres, en paz, es un lugar agradable y acogedor. Pero, si por el contrario, en ese lugar hay sufrimiento, angustia, tristeza… esa misma casa se verá triste, apagada, oscura, y los que en ella entren no se encontraran a gusto y posiblemente prefieran no volver entrar.

De esta manera en el cine nos pintan las casas de los asesinos de turno o de seres monstruosos como lugares tétricos, oscuros y tormentosos, a diferencia de los hogares con familias felices que los veríamos perfectamente iluminados, con flores y paredes perfectamente encaladas.
Nuestro gusto por las investigaciones se centra pues en los lugares que se han cargado de energías negativas, es decir, buscamos de alguna manera edificios que hayan vivido algún tipo de desgracia, lugares que hayan podido absorber y retener el sufrimiento de sus huéspedes.

Cualquier lugar abandonado retiene en si esta esencia que tenía en vida, pero no todos los lugares abandonados encierran un misterio. Hay muchos que, con el paso de los años, se van convirtiendo en leyenda urbana, otros verdaderamente encierran sucesos desagradables, en algunos la realidad llega incluso a superar la ficción.
Uno de los lugares a los que hemos acudido recientemente, puede que no sea un lugar con mucho misterio, o… puede que sí, pero en la actualidad aún no podemos asegurarlo ni dar pruebas sólidas de ello. De momento solo contamos con la vox populi, pero ya nos ha pasado alguna vez que una simple leyenda o historia popular de algún lugar nos ha llevado a un misterio real.
Ya habíamos acudido a este lugar con anterioridad, concretamente en el verano del 2008. Nos contaron que era un lugar donde supuestamente se reunían personas, concretamente "brujas" y hacían allí rituales de magia. Sea verdad o imaginación no lo sé, pero sí que hemos encontrado en la casa posibles restos de rituales como plumas y velas, algún tablero ouija también, pero todo esto suelen ser también elementos que nos encontramos en casi todos los lugares abandonados ya que hay muchos chicos jóvenes que gustan de "jugar" con estas cosas.





Así que, sea real o pura imaginación
La historia de la casa lila es la siguiente:
A las afueras de Arenys de Mar (Barcelona), en medio de un pequeño, pero frondoso bosque, se encuentra una casa abandonada y completamente destrozada por los gamberros que gustan en sus ratos de ocio de romper paredes, puertas y demás lindezas por el estilo.

Se puede aún imaginar lo hermosa que fue esta casa en vida y se cuenta que en ella vivía una familia compuesta por el matrimonio, dos hijos gemelos, otra hija pequeña y un perro.
La casa tenía un gran jardín, hoy día comido totalmente por el bosque que la rodea, un balcón rodeaba la casa y en su interior, un gran vestíbulo dejaba al descubierto, como si de un patio interior se tratara, los tres pisos superiores rematados por una cúpula de forma octogonal y, cuyas paredes estaban completamente pintadas de color azul, de una tonalidad que, por las mañanas con los primeros rayos del sol, este azul se convertía en un lila luminoso. Por esta cualidad se le llamó la Casa Lila.

Balconeras y detalle del jardín.

La familia era muy feliz pero de pronto todo cambió. El padre de familia cada día que pasaba se volvía más huraño, su humor se volvió insoportable y se le metió en la cabeza que su mujer le engañaba.
No terminó ahí la cosa, porque en su locura llegó a pensar que sus hijos le querían matar. Así que, sin que la familia pudiera hacer nada, empezó a distanciarse de ellos hasta que llegó un fatídico día en que, tras una fuerte discusión con su esposa la mató con una escopeta que guardaba en su casa, luego se dirigió a la habitación de su hija y la mató también de un tiro en la cabeza, al escuchar el ruido se despertaron los gemelos y al ver a su madre y su hermana muertas quedaron paralizados, pero uno de ellos reaccionó, fue hacia su padre para detenerlo, pero no pudo con él . Entonces el asesino furioso cogió a los dos gemelos y, con un cuchillo los degolló en la bañera.

El perro ladraba asustado por los crueles asesinatos, tal vez pidiendo auxilio de la única manera que podía, pero tampoco corrió mejor suerte ya que el asesino lo llevó al sótano y lo estampó contra la pared, muriendo el pobre animal también.

Luego, ya más tranquilo, al darse cuenta de lo que había hecho se suicidó, no sin antes dejar una nota en la que decía:
“Lo siento Dios mío, no era yo, algo me había poseído”

Tras las investigaciones pertinentes nunca se llegó a saber el motivo por el que este hombre había matado a toda su familia y, se cuenta que por las noches se pueden escuchar los ladridos de un perro que parecen venir del subterráneo de la casa.


Mª José Pérez, Vicepresidenta SEAMP, 2009 ©