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Aldehuela, mitos y realidades.

Todos tenemos en el cerebro una serie de enclaves ya sea por sugestión, por leyenda urbana o por información incorrecta, que nos resultan atrayentes a la hora de experimentar.

En algunos casos (casi ninguno) la leyenda resulta ser cierta y podemos ser testigos de una fenomenología genuina desde el punto de vista del experimentador o testigo que, con suerte, podrá registrar algo de lo acontecido.

Recordemos que el fenómeno es aleatorio y aunque volvamos a repetir la experimentación de campo en las mismas condiciones no nos asegura esto un resultado positivo.



No es necesario recordar que ni todo lo abandonado está encantado ni todo lo encantado está abandonado.

Como sucede en muchas ocasiones las evidencias obtenidas suelen ser escuetas. Difíciles de dar por realmente positivas y objetivamente no aportan nada o muy poco acerca de muchos lugares abandonados. En el campo de la TCI, ya que es el medio más utilizado para la obtención de registros en este tipo de lugares, es sabido que una respuesta positiva a una pregunta puede hallarse en cualquier lugar. Y cuando digo cualquier lugar, es cualquier lugar. Sea este un laboratorio, tu propia casa, una parada de autobús, un cementerio etc. La información vertida en estas respuestas no suele ser excesivamente relevante, por no decir nada, acerca de los lugares que simplemente han sido abandonados a su suerte.

El pensar que en un lugar por haber sucedido un hecho trágico es garantía de resultados es una idea que debemos de comenzar a desterrar. La historia del planeta está en constante cambio. Donde hay un edificio antes quizás hubiera otro o simplemente no existiera nada. Suponed por un momento la de accidentes y tragedias que se daban en la antigüedad en montes, caminos, campos de labranza, alrededores de poblaciones. Simplemente por muertes naturales, epidemias de enfermedades, batallas o asesinatos. Si estos hechos fueran el desencadenante real de la fenomenología no habría quien esperara un autobús en el centro de Madrid, en una noche con poco tráfico sin toparse con lo sobrenatural. Y menos aún haber sedes de radio, ya que, no podrían emitir debido a las constantes inclusiones desde el “otro lado” que recibirían.



Así pues entraremos en materia con el lugar que nos ocupa en este Artículo. Primero y más importante de todo es que nos dispusimos a acudir al lugar debido a que algunos grupos, habían obtenido resultados positivos y la verdad que no dudamos en adentrarnos a verificar o desmitificar este pintoresco enclave.

Vamos a hacer un poco de retrospección, primero fue un monasterio o convento de la orden de los trapenses por finales de S.IX. Posteriormente pasó a manos de particulares que se dedicaban a la producción agropecuaria. Más tarde en la guerra sirvió como trinchera para los republicanos. Tras el conflicto volvió a ser ocupado por sus antiguos dueños hasta ser abandonado en los 60.

Descartando que en el recinto haya habido acontecimientos graves o traumáticos sin constatar, únicamente encontramos los dos fallecidos por estramonio en la “rave” del 2011 fueron encontrados en el camino, lejos del propio recinto. Nos centramos en su propia historia.



La experimentación que realizamos está basada en el método observacional y controlando en la medida de lo posible los factores externos, nos dispusimos a intentar (cazar) la causa si es que la hay.

Intentando aplicar el método científico podemos adaptar en este caso la etología para la fenomenología paranormal, (adaptación del estudio etológico que es el estudio del comportamiento animal en su entorno natural, no posible en laboratorio). Es decir estudiar el fenómeno, si interactúa con los experimentadores, o no. Intentar obtener una evidencia y estudiarla, o captarlo en su entorno, podemos hacer una división de las pruebas realizadas en el lugar, en tres grandes grupos:

1º FEV o fenómenos electrónicos de voz, la finalidad de esta experimentación es establecer dialogo o contestaciones claras y coherentes a las preguntas que se realizan desconociendo su procedencia. Podemos subdividir en: grabaciones con desencadenante (a través de frecuencias d sonido), grabaciones sin intervención de terceros (la grabadora sola sin ninguna pregunta), y grabaciones con sonidos portantes (haciendo preguntas conjuntamente con frecuencias de radio).



En los resultados de la (FEV) podemos distinguir 3 grandes grupos: 1- Voces de origen humano o psi, pueden ser producidas inconscientemente o voluntariamente dependiendo del experimento a realizar. 2- De origen desconocido, es decir que no estén en el apartado anterior (paranormal, seres de otra dimensión, etc). 3- Impregnación del lugar (voces que no contesten a las preguntas pero sí son coherentes o ruidos de otra época).
Hay que recalcar que en todas ellas no se obtuvo ningún resultado concluyente, ni respuestas concretas a las preguntas realizadas por el experimentador.

2º Aparatos de detección de movimiento, en esta podemos diferenciar: A) detectores volumétricos, sólo obtuvimos un resultado positivo, se intentó  repetir de nuevo sin ningún resultado, quedando así como una mera anécdota... B) con más hincapié elaboramos una prueba con la cámara de detección (Kinect). La finalidad de este tipo de pruebas es intentar captar en video el fenómeno, a su vez detectarlo por sensores de movimiento y mapeado 3D por tiempo de vuelo recogidos en un ordenador y proyectados en un monitor. En esta prueba tampoco obtuvimos resultado alguno.



3º Aparatos de medición: aquí podemos englobar aparatos d medición de campos electromagnéticos. En todo el recinto no hubo ningún cambio a destacar. A su vez también mencionar los registros de temperatura y humedad, sin registros anómalos. Y para finalizar interactuación con aparatos que generan su propio campo electromagnético, sin ninguna alteración significativa.

Conclusiones:

Los datos recogidos y estudiados por nuestro equipo, los visualizados y analizados de terceros ya sean escritos o divulgados por internet no ofrecen evidencias consolidadas.  Nos encontramos pues ante un lugar abandonado, lleno de romanticismo dada su historia y que no posee ninguna actividad paranormal por sí mismo. Haciendo una comparativa podría ser el mismo caso que el Alamín, famoso por la infinidad de leyendas urbanas que de él se cuentan y experimentados por cientos de personas. Sin una tradición de testigos de fenomenología foráneos del lugar y por tanto descartable para una investigación de campo.

Cuando alguien busca lo extraño usualmente otra persona que  no lo buscaba previamente se lo ha encontrado y ha sido testigo.

Recomendable su visita por turismo de lugares abandonados,  Fotografía de lugares  pintorescos y por supuesto pedimos respeto hacia los enseres e infraestructuras allí contenidos.

Articulo escrito por:

David Bajo Martin   y   Raul Barranco Garcia.

dbajo@seamp.net       rbarranco@seamp.net

Delegacion de Madrid - SEAMP.