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El Sanatorio Olvidado

Antes de comenzar me gustaría expresar que significa para Seamp Madrid este enclave. Para nosotros es un lugar en el que sus antiguos moradores permanecen encerrados a la espera que alguien pueda ayudarles. Para nuestra delegación no es un simple sanatorio, es uno de los  lugares donde mayor fenomenología hemos podido encontrarnos, es el lugar donde hemos podido sentirles y para terminar, es el lugar donde más cerca hemos estado de ese sentimiento el cual les tiene retenidos allí.

Era un viernes de octubre que se avecinaba muy importante por todo lo que significaba la vuelta aquel lugar. Durante bastantes semanas habíamos estado preparando la investigación en la cual habíamos cuidado todo mínimo detalle. Nos reunimos con Víctor y dos invitados más como es de costumbre en la casa de nuestra compañera Sara. Ya estaba atardeciendo y decidimos montarnos rápido en los coches ya q nos quedaba un largo camino. Íbamos cargados a tope, no entraba una mochila más. Iniciamos la marcha y comenzaron las primeras conversaciones de todo tipo las cuales no dejaban indiferente a nadie. Al cabo del tiempo el cielo comenzó a nublarse y cual fue nuestra sorpresa cuando empezó a llover como si no hubiese mañana. Habíamos estudiado la meteorología y no aparecería nada de lluvias ni nada parecido...Comenzábamos  bien. Nos retrasamos más de la cuenta debido a semejante diluvio. Después de casi 2 horas y media llegamos al destino, nuestro hostal. Había dejado de llover y se quedó al final una noche estrellada, rápidamente sacamos todas las pertenencias del coche y fuimos a recepción del hotel para coger las llaves de nuestras respectivas habitaciones. Una vez en ellas nos dispusimos a preparar equipos y ya de paso comer algo antes de comenzar la investigación. Pasada la media hora estábamos listos, neveras llenas, mochilas preparadas, equipo en perfectas condiciones y sobre todo esos nervios previos a semejante investigación. Nos encontramos todos en el hall del hostal, pusimos rumbo al coche y volvimos a cargarlos con todo lo necesario. Iniciamos la ruta la cual no nos haría tardar más de 20 minutos. En el coche podía palparse la emoción y a la vez el nerviosismo ya que nos aproximábamos al enclave. Dejamos el sanatorio a la derecha y todas nuestras miradas se giraron para mirar lo poco que podía verse dado que había caído la noche y el pinar no dejaba apreciar toda su magnitud. Dejamos aparcado el coche un par de kilómetros más adelante ya que no se podía más cerca. Una vez aparcados abrimos el maletero y cogimos todo lo que llevábamos. Como era de esperar hacia frio mezclado con humedad dado la cercanía de un riachuelo. Nos enfundamos los abrigos, bufandas, botas y nos colgamos las mochilas y maletines necesarios para el desarrollo de la investigación. Nos dispusimos a andar, una primera parte pudimos por  la acera y el resto por la carretera ya que no hay otro acceso más seguro, íbamos en fila india y con nuestras linternas enfocando lo que teníamos más adelante ya que era noche cerrada, más oscura de lo que estamos acostumbrados. Al cabo de los minutos llegamos a la garita de acceso, la cual se distanciaba del sanatorio en unos cientos de metros. Pasamos este primer puesto con nuestro paso ligero y sin mirar atrás. Por fin...después de tanto pensar en él, después de tanto añorarlo, después de tanto de tanto…ahí estaba, nos quedamos callados, quietos, por un momento se hizo un silencio, pero un silencio en el que no se oía nada, un silencio vacío, por un instante nos imaginamos por esos pasillos cuando todavía estaba en funcionamiento. Volvimos en sí, estábamos atontados por volver allí. Decidimos dar una vuelta al edificio para cerciorarnos de que no había nadie, una vez habiéndolo rodeado nos reunimos en la entrada del sanatorio y antes de comenzar la investigación charlamos unos minutos para aliviar nervios. Miramos hacia la puerta y todos dijimos lo mismo, nos están esperando. Teníamos esa sensación que nos miraban desde dentro y querían que pasásemos. No esperamos más.
 
00:20 Comienza la 1ª investigación

Linterna en mano cruzamos ese primer pasillo de unos quince metros, nada más pasar mientras observábamos la primera estancia la cual diferenciaba el edificio en dos partes, nos pareció escuchar un murmullo el cual rápidamente fue acompañado de oscilaciones electromagnéticas según nos confirmaba nuestro detector K2.A continuación como un acto automático nos colocamos en forma circular y sacamos una grabadora de voz. Era nuestro primer experimento parafónico. Hicimos una rueda de preguntas de todo tipo acompañado siempre de esas variaciones en el k2, la cual tras un posterior análisis respondieron a una de nuestras preguntas:

P-¿Hace cuánto tiempo estas aquí?           R-“Hace mucho”

Tras la realización de esa prueba nos dirigimos todos los integrantes del grupo que lo conformábamos en ese momento hacia la segunda planta del edificio, la planta de Javi... ¿por qué la planta de Javi? En esa planta nuestro compañero Víctor y David (que en este primer día de investigación no pudo acompañarnos) vivieron en sus propias carnes una conversación de tú a tú con una entidad que allí se encontraba en una de las habitaciones llamada Javi y que al día siguiente para su sorpresa encontraron en esa misma planta, junto a la habitación una taquilla con el mismo nombre. La conversación que allí hubo la podéis ver en el video de la investigación y podréis ligeramente llegar a entender la particularidad de ese lugar para nosotros. Nos encontrábamos en esta segunda planta en la misma habitación en la que se desarrolló la conversación. Teníamos que hacer una prueba allí, íbamos a preguntar por Javi para ver que posible contestación podían darnos. Pusimos la cámara enfrente de nosotros, sacamos la Ghost-Box y la encendimos. El ruido que generaba era perfecto para otra posible transcomunicación. Comenzamos las preguntas que directamente las enfocamos a lo sucedido en esa primera visita.
 
P- Javi, ¿eres tú?      R- “No sé, Javi se ha ido”
P-Javi, ¿estás aquí?    R-“No está “
P-¿Dónde está?         R- “La luz”

Como se puede leer Javi se marchó de allí aquel día dejando atrás ese lugar oscuro, frío y que en ocasiones asusta dando pasó a un plano mejor. Quizás esa muestra de afecto por parte de nuestro compañero Víctor cuando sintió el abrazo, era lo único que le retenía  allí. Simplemente solo necesitaba una muestra de cariño.
Cuando salimos de esa habitación continuamos con nuestra tarea de barrido fotográfico y de EmF en esa planta. Decidimos continuar la investigación en el piso superior, en la que, en una de las habitaciones percibimos algo que por intuición quisimos hacer otra experimentación. Como con anterioridad nos colocamos en torno a la videocámara para que hubiese registro de que prueba estábamos haciendo. Volvimos a sacar la Ghost-Box y comenzamos con las preguntas las cuales no iban a dejar indiferente a nadie.

P- Hola ¿hay alguien aquí con nosotros?      R- “Si”
P- ¿Cómo te llamas?        R- “David”
P- David ¿Cuántos años tienes?        R- Treinta

Tras estas contestaciones recibimos una invitación a que nos marchásemos y algún que otro insulto. Sin más miramientos dimos las gracias por contestar y cortamos la comunicación.
Una vez finalizada la comunicación salimos de esa estancia y continuamos con la exploración del lugar en el cual según ibas avanzando te dabas cuenta de los destrozos que allí habían acaecido. Durante el resto de la noche hicimos alguna prueba más sin ningún resultado positivo.
Sobre las 4:30 de la mañana decidimos dar por concluida la primera noche de investigación y pusimos rumbo al hostal. Una vez allí y después de una ducha caliente nos reunimos todos en la habitación más grande, donde pusimos en común todo lo sucedido durante la noche y volcamos todas nuestras grabaciones en los Ordenadores para no perder nada de información y así dejar limpias las memorias para la segunda noche. Tras unos cuarenta y cinco minutos en comuna nos retiramos cada uno a su respectiva cama.
A la mañana siguiente después de haber desayunado, los primeros en despertarnos dimos un pequeño paseo por el pueblo para comprar algunas cosas. De vuelta en el hostal y ya con todos despiertos decidimos marchar de nuevo hacia el sanatorio, tocaba trabajo de grabación de recursos, exploración, reportaje fotográfico y ya de paso alguna que otra prueba parafónica. El tiempo se fue volando como si allí dentro no te cerciorases del trascurrir de las horas. En un posterior análisis de las grabaciones que hicimos, nuestras grabadoras pudieron captar dos voces en distintas estancias en las cuales decían el nombre de “Eusebio” y en la segunda nos preguntaban “¿Qué haces aquí?” Como se puede ver no hace falta que sea de noche para poder obtener registros, ellos están ahí siempre lo único que se manifiestan cuando, con y con quien quieren. Después de unas cuantas horas en el lugar volvimos de nuevo a nuestro hostal ya que estaban a punto de llegar el resto de nuestros compañeros Ariana, Raúl y David. Pasaron varias horas hasta que llegaron, con la noche ya cerrada por fin llegaron. Tras una serie de saludos, abrazos y presentación por parte de los dos invitados comenzamos a cenar y a contar que tal nos había ido la noche anterior. Tras una hora y media distendida nos aligeramos en terminar de preparar los aparatos para la investigación, no nos demoramos más de 15 minutos. Ya en la calle y de camino al coche todos expusimos las ganas que teníamos de llegar. Transcurrido el recorrido aparcamos los coches donde el día anterior, cogimos aparatajes y mochilas direccionándonos hacia el edificio. Como es de costumbre nos dimos prisa por precaución de alguien llamase a la autoridad. Cuando nos quisimos dar cuenta nos topamos de golpe de nuevo con el sanatorio. Lo rodeamos volviendo a observar su grandeza y llegamos a la entrada. Antes de entrar hicimos comuna de opiniones de que les parecía el lugar a Raúl y Ariana, coincidieron con nosotros, era un sitio especial el cual transmitía una sensación distinta a cualquier otro enclave .No aguardamos más nos adentramos en la edificación.
 
00:05 Comienza la 2ª investigación

Tras subir ese  primer tramo de escaleras llegamos al rellano el cual en sus tiempos hacía las veces de recibidor. A continuación hicimos dos grupos ya que éramos demasiados para ir todos juntos y lo único que podíamos conseguir era molestarnos unos a otros. Tras unos instantes deseándonos buena investigación nos separamos. El grupo que iba a realizar pruebas en el lado derecho lo conformaban Sara, Víctor, Raúl y Ariana, en cambio, el que iba a realizar experimentos en el ala izquierda estaba formado por David, Jesús y nuestros dos invitados. El primer grupo decidió subir a la primera planta en la cual tras pasar algunas estancias eligió una habitación en la que llevar a cabo su primera transcomunicación. Tras colocar la videocámara y con la grabadora en mano comenzaron las preguntas. Al cabo de unos cuantos minutos finalizo la primera sesión parafónica, que, habiéndola analizado en días posteriores pudimos dilucidar dos respuestas:

P- Hola ¿hay alguien aquí entre nosotros? ¿Puedes decir tu nombre?
R-“Vuelvo a ser yo.”
P- ¿Quieres hablar con alguno de nosotros?
R- “A ti Raúl, es el que tiene la respuesta.”

Después de esta prueba decidimos dar paso al escaneo de frecuencias  para intentar sonsacar algo que nos pudiese guiar un poco más durante la noche. A parte de preguntar por la entidad llamada “Javi” también nos indicaron donde teníamos que ir. Las respuestas fueron claras:

P- ¿Dónde está Javi?        R- “Se ha ido ¿Por qué?”
R- “Arriba, arriba”

Tras unos instantes de negarse a contestar nuestras preguntas, presentimos algo detrás de nuestro compañero Raúl, formulamos una pregunta y la respuesta nos indicaba que nos fuésemos de allí, continuado con un ¡“muere”! El grupo abandonó esta habitación, siguió las indicaciones de la Ghost-Box y marcharon al siguiente piso. La planta de “Javi”.
Mientras tanto en el otro grupo también realizamos algún que otro experimento en la planta baja del lado opuesto. Comenzamos con sonidos de diferentes frecuencias las cuales son bastantes molestas para cualquier oído. No pasaron dos segundos cuando nuestro detector K2 empezó a darnos positivo en variaciones electromagnéticas, continuadamente formulamos preguntas por si captábamos alguna respuesta. Algo nos puso en alerta, era un sonido de motor muy cerca nuestro, mientras tanto el K2 seguía confirmándonos que allí había movimiento. Tras unos momentos los cuales el sonido parecido al de hacer derrapes se acercaba más y más, decidimos apagar el aparataje por si nos veían desde fuera, pero antes de cortar la grabación pudimos captar una voz la cual nos decía “Pero tú que quieres saber”. Como si nada, de repente ese sonido desapareció, avisamos a nuestros demás compañeros de lo sucedido y quedó como una anécdota más.
El grupo de la segunda planta haciendo caso a la Ghost-Box se introdujo en una de las habitaciones para intentar buscar alguna respuesta del por qué les habían mandado para arriba. Nuestra compañera Sara, con una sensación de mareo, se apoyó en la pared, debido a su malestar. Comenzamos con una sesión de parafonías las cuales fueron registradas dos voces seguidas contestando a una de nuestras preguntas:
P- hola ¿hay alguien aquí entre nosotros?

R- “Nadie”      R- “Esta bien...”

Pasados unos minutos de preguntas, se decidió pasar a la Ghost-Box, con Sara ya más o menos recuperada comenzábamos. Las respuestas fueron de lo más variopintas:

R- “Hoy sueñas conmigo”         R- “Cuidado está aquí, ¡aquí!”
R- “Amigos volar de aquí”        R- “Sanatorio está aquí”
R- “Perdón”                                 R- “Hijos de Puta”

Una vez terminada, se puso en común las sensaciones las cuales coincidían en que allí en ese lugar había algo maléfico el cual quería que nos marchásemos, habiéndose manifestado con malestar por parte de algunos de los integrantes de este primer grupo. Estas manifestaciones fueron mareos, dolores de espalda agudos, disminución de nuestra energía y variaciones bastante visibles en el Mel-Meter. Después de esto, nos reunimos con el grupo de David, Jesus y los dos invitados para continuar la noche juntos apaciguando un poco ese malestar allí generado. El chaflán de la  primera planta fue el lugar de citación entre los dos grupos. Al llegar después de preguntarnos sensaciones quisimos ir a esa segunda planta la cual había sido tan negativa para algunos. Mientras subíamos las escaleras  Ariana nos avisó de que el K2 estaba dando variaciones, estuvimos unos instantes allí, pero decidimos centrarnos en la planta de “Javi”.
Entramos todos en la habitación donde antes, nuestros compañeros, habían tenido esas malas sensaciones. Después de decidir que íbamos hacer y habiendo colocado la videocámara para el registro visual comenzaba la transcomunicación. Escaneo de frecuencias funcionando y en el que las respuestas no se hicieron esperar:

P- ¿Cuál es tu nombre por favor?      R- “Patricia”
P- ¿Te llamas Carlos?             R- “Mentira, Patricia”       R- “Está aquí”
P- ¿Qué quieres que hagamos?
R- No lo sé, iros de aquí

Continuadamente después de la finalización de la experimentación, acordamos dar un descanso, reponer fuerzas, salir un poco de allí ya que estábamos un poco aletargados y despejarnos. Bajamos, como anteriormente he dicho, al recibidor del sanatorio, el cual, usábamos como campamento base. Durante unos quince minutos charlamos y nos contamos algunas cosas graciosas para desconectar un poco. Víctor a las 2:48  decidió hacer la prueba de aislamiento, la cual consistió en subir solo con videocámara en mano a una parte del sanatorio y realizó allí pruebas que el creía convenientes estando comunicado con el resto a través del walkie. Pasados unos quince minutos desde el inicio Víctor nos avisaba de la conclusión del aislamiento y en el que en un posterior análisis no obtuvimos ninguna prueba concluyente de transcomunicación.
Una vez todos juntos de nuevo concretamos subir a la capilla, que se encontraba en el penúltimo piso. Después de una subida en la que llegamos con las piernas doloridas, debido al peso de nuestras mochilas, entramos en el oratorio. Nada más entrar nos dimos cuenta de que había un pentagrama invertido dibujado en el suelo y algunas cabezas de animales, a nuestro parecer, eran cerdo justo al lado. Allí se habían realizado rituales satánicos o de magia negra. Sin prestarle demasiada atención y después de fotografiarlo desplegamos nuestro instrumental y uno de los “juguetitos” de David, la mesa de detectores, que es un receptor al cual van conectados vía cable unos detectores Pir y en el que si algún detector se activa por alguna anomalía le aparece en su receptor indicado mediante un led de color rojo. Víctor y David se quedaron rematando la preparación de las siguientes pruebas que se iban elaborar allí. Sara, Ariana, Raúl, los dos invitados y Jesús fueron en esa misma planta a ejecutar otro tipo de pruebas, las cuales están únicamente grabadas en grabadora y en las que no se obtuvo resultado alguno.
Antes de la llegada de los demás compañeros David y Víctor aprovecharon para hacer una rueda de preguntas y en las que hubo dos registros, los cuales nos avisaban de una o varias presencias malignas:

R- “Cuidado está aquí”
R- “Tener cuidado”

Estando el grupo en su totalidad, hicimos un semicírculo para que la grabación nos filmase a todos. De repente el Rem-Pod se activó solo para nuestra sorpresa, continuadamente  encendimos la grabadora y realizamos un par de preguntas cada persona, no se obtuvo resultado ninguno en el post-análisis.

Afirmamos  todos en hacer una Ghost-Box, la cual nada más comenzar se entabló comunicación sin preguntar primero. “Sara, vete” es lo primero que nos dijeron, no querían a nuestra compañera allí, no sabemos los motivos. A continuación se formuló la pregunta ¿Cuál es tu nombre? En el que un claro “David” nos dejos atónitos... Sin momento para reaccionar la mesa de detectores nos indicaba que en el sensor del  lado izquierdo había algo que estaba haciéndolo saltar, miramos rápidamente allí no había nada, íbamos a continuar centralizándonos en la Ghost-Box pero de nuevo saltaba otra vez el mismo detector, no dábamos crédito, allí había algo que no podíamos ver, sentíamos su presencia pero no había nada. Mientras  tanto la Ghost-Box llama a nuestra compañera “Sara, Sara...Ayuda”, de repente paró de dar positivo el detector y por fin pudimos enfocar toda la atención al escaneo de frecuencias, el cual, advertía por su apellido a nuestro compañero Víctor  “López cuidado, "David es malo”. Tras unos minutos de respuestas incomprensibles decidimos dar las gracias como les  habíamos prometido por contestar, las cuales nos respondieron “gracias, adiós” y por concluyente dimos por finalizada la investigación en torno a las 5:15 de la madrugada.
Tras la recogida de todo el aparataje que habíamos desplegado y más tarde  bajando hacia la salida, todos y cada uno de los allí presentes dimos las gracias por la comunicación que habíamos tenido. Una vez en la salida, dejando atrás el sanatorio, todos nosotros sabíamos que allí, en aquel lugar, entre ese pinar, no solo había sido una investigación más sino que ese día  ese sentimiento que pueden tener ellos allí se había manifestado en todos y cada uno de nosotros pudiendo saber así una pequeñísima parte de lo que sintieron en su día encerrados entre esas paredes.

Conclusion:
Este sanatorio por lo vivido allí es tan especial. Un lugar en el cual el contacto con el mas allá se hace tan palpable que puedes sentirles recorrer todas y cada una de las habitaciones. Por desgracia el edificio está en muy mal estado y cada visita allí sorprende el gamberrismo que allí puede generarse. Respecto a los resultados obtenidos estamos claramente ante un lugar con una más que clara fenomenología inteligente la cual interactúa con el investigador, siendo el propio investigador el que en ocasiones tiene que poner fin a la transcomunicación por la fuerte impregnación que allí se encuentra. Para terminar solo deseo que durante muchísimos años este enclave perdure lo máximo posible, pudiendo así sentir lo que esas paredes esconden en cada visita. Gracias a mis compañeros por una noche única. 


Firmado: Jesús Rojo García
Seamp Madrid